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Me vuelves loca. Pero, en tu defensa, yo nunca estuve muy cuerda. Mis ligaduras no son muy convencionales, y por mucho que me plazca y espante contenerme, soy algo desatada, algo insurrecta.

Tus barroquismos contra mis tímpanos a este lado de la pantalla me frotan el bulbo raquídeo.

Las sinfonías contrasonoras me llenan de curiosidad.

Maldita mi manía de erotizar la autoridad. Nos ensueño jodiéndonos, reacreditándonos, desacreditando las vestiduras y el aura que acompaña incluso a la uña que te has cortado, al pelo que me he arrancado. Me dan ganas de que me pises el cuello y caminen tus narices sobre mi pie.

Devórame e inventa una antifonía con mis huesos, membranas, cartílagos, tendones, líquidos, viscosidades.

Dispérsame, mándame por correo a cada aldea abandonada y okupada del mundo: quiero difuminarme entre los árboles, pacificarme en cada soplo de viento (sea este huracanado o asfixiantemente ausente. Sea seco o borrascoso).

Quisiera clavarme acuchillantemente fría contra tu piel, adentrándome hasta sonrojarla con los zig zags de este oscilante pulso. Deseo que compartamos el aire hasta que no sea ni tuyo ni mío. Volvamos la propiedad y la identidad en un absurdo (¿un aire común para un mundo común?)

Desángrame y aliña tu día conmigo hasta que cada cual se vaya, saciada y libre, por su lado.

Destrocemos nuestros monstruosos seres para reunirlos en una inédita antología que releamos, reolfateemos, repasemos, desencuadernemos… en nuevas y preciosísimas abyecciones.

Dame la mano, toma la mía. Hechicemos cada tiempo, cada compás, cada pulso. Y como dice Hada Ayla, ya no seremos las mismas.

Ráyame con tu saliva, sobreexpongamos heréticamente las premeditadas magnetofonías, perdámonos como grabaciones antiguas dadas vuelta, obstruye mi conducto auditivo con tu nuez, atráeme con el imposible silencio de nuestro respirar y nuestros corazones.

 

[Este poema se publicó en el fanzine Rollo Bollo, editado por primera vez en julio de 2018 por el Colectivo Outsiders]

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Es la antirrepanocha: nuestros labios se cosen en un vacío que parece legitimar su lectura de Hélène Cixous. Nuestra fluidez se estanca.

O bien entra en ebullición: la autoestima nos falla, el maldito terror a disidir en la lectura– cuando son ellos/as quienes la leen mal– acalla: no hay ganas de discutir con necios que no entienden.

Ocupan la palabra quienes deberían callarse la boca: mansplaining. Unos minutos más tarde parecerá que entienden del plural con un profesor falogocéntrico. Debe ser eso de que la forma importa más que el contenido. En un pentagrama falocrático, cualquier mierda suena bien.

Y estoy cabreada, así que lo voy a soltar todo: sus voces resuenan tanto que se dan la razón sin tener razones, se aman y reconocen sin saber leer.

Parecía un Q/A, y ese no era nuestro papel: era dinamizar la jodida sesión, y moderarla. Todo el mundo debía haber leído el texto.

¿Que es difícil? Lo relees. Releerlo te cuesta menos que hacer lecturas para la asignatura del profesor “vamos a leerlo todo sin retener nada”

¿Que es ceder tu jodido espacio –que ni siquiera es tuyo, que estás usurpando y robando a tus compañeras– y dejar de escuchar tu pistachera voz que articula palabras que para como están escogidas daría igual que recitases la lista de la compra? Mentira: no daría igual, pues ahí se haría patente que no tienes ni idea y de que hablas por hablar.

Lo que más rabia me da es que os den y os deis crédito. Y que vuestras presencias acallen: pues no vais a entender lo que ellas digan; ellas, extrañas, imprevistas, imprevisibles, saben que hablar es romper un orden con el que no encajan. Que ellas  y vosotros habéis leído textos muy diferentes.

Y encima será la mala lectura la que prevalezca.

 

Hablan. Hablan. Hablan. Hablan.

Hombres hablando. Hombres escribiendo.

Todo el tiempo

A veces sin sentido. Frecuentemente sin sentido.

Se equivocan constantemente.

Y equivocarse está bien.

Errar es humano.

Y nos aterra errar

Ser juzgadas quizás es el pan de cada día.

Da igual que no hablemos

Pero no podemos ausentarnos

El mundo es más pobre sin nosotras

El mundo es más pobre sin nuestros errores.

Porque del errar se aprende. Del errar se crece.

Se llega a una mayoría de edad que es la nuestra

de la de nadie más.

De errar nos conocemos. Y conocemos a otras.

De errar dejamos de imperar e imponer.

Y sé que esta oda errorista puede sonar a imperativo. No es lo que quiero: esta interpretación surge porque yerro al escribir.

No quiero obligar a nada a nadie

Quiero que seamos libres

Al escribir, al escribirnos,

Al manifestar, al compartir, al callar.

Y que no nos arrepintamos

aunque al final del error no podamos encontrar otra salida distinta del arrepentimiento.

Compañeras: Nos queda vida para inventar tentativas,

queda esperanza, tiempo para rectificar, para desarrollarnos, para tejer alianzas.

Yo no sangro purpurina. Yo no sangro más que sangre.

Y fluidos que nadie me ha enseñado a nombrar, y que con la visibilización de las ciberactivistas voy identificando

(a ver si en el taller de autocoñocimiento aprendo a decirlos).

Discerniendo que no todo es sangre,

reclamando el amor a la fluidez (que diría Irigaray),

descubriendo cómo se puede pasar

de lo individual

a lo colectivo

sin imponer, sensibles a las experiencias,

enemigas de la censura.

Yo no sangro purpurina. Pero solo nos da asco la sangre menstrual

que no es solo sangre lo que se ve.

Es diversidad

y no la genera la violencia.

Y no me hace más mujer,

y no me hace más libre,

ni más esclava,

ni menos nada.

Yo no sangro purpurina. Nadie sangra purpurina.

Pero menstruamos.

Y es político quizá visibilizar algo tan tremendamente cotidiano para tantas de nosotras, nosotros, nosotrxs, que menstruamos.

Quizá incluso con purpurina:

no es vergüenza,

tal vez no sea diversión.

Pero el significado no puede imponerse.

Las significaciones,

las representaciones,

deben proliferar.

Recuerdo que no sabíamos dónde estábamos ni con quiénes aliarnos.

Ni sabíamos si aliarse ante algo tan ignoto y ¿circunstancial? era pertinente.

Y no fue hace tanto sino anoche.

Fue anoche cuando en el tranvía no sabíamos hablar a adolescentes borrachos que se comían el mundo con la palabra españa entre sus orgullosos dientes. Y con todo el ruido y el afán de destrucción emanando de sus músculos, formando una atmósfera insoportable.

¿Dónde está el revisor cuando cantan machiruladas y dan tales golpes que parecen querer romper los cristales?

Sois libres de modificarla y cantarla por ahí, manteniendo mi parte de autoría sobre la traducción (Linebacker59), y sin ánimos de lucro.

 

Parad un momento para pensar

Flexibilidad, confianza

Parad un momento para pensar

En flexibilidad, en amar

 

Aquí viene / Puede alarmarte (me)

Lo que alguien dijo / cómo te (me) dañó

Algo que hiciste  (hice) / que no fue agradable

Cosas dichas / Se mueven en enjambre

Y, ah / Pierdes (Pierdo) visión / pierdes (Pierdo el) tacto

Estas cosas parecen importar tanto

Que te (me) confunden

Puedo perderte (me)

 

Toma un momento. Para acordarte.

Toma un momento y encuéntrate

Toma un momento para preguntarte

si es así como quebramos

Pero no, pero no, pero no, pero no, pero no.

Está bien. Está bien. Está bien. Está bien.

No hay nada. No hay nada. No hay nada. No hay nada que temer

Aquí estoy. Aquí estoy. Aquí estoy

 

 

Fue sólo una opinión, un pensamiento, una idea, una reflexión.

Está bien. Está bien. Está bien. Está bien.

Podemos verla, mirarla, mirarla pasar

Desde aquí.  Desde aquí. Desde aquí

 

 

Sois libres de modificarla y cantarla por ahí, manteniendo mi parte de autoría sobre la traducción (Linebacker59), y sin ánimos de lucro.

 

(Ambas)  ¿Dónde fuimos? / ¿Y qué hicimos? / Creo que creamos algo / Insólito

Y no era sólo yo / No eras sólo tú

Creo que fue alguien / Inédita

(Rubí) Oh… um / No paro de pensarlo

(Safiro) Entonces… umm

¿Dijiste que fue distinto?

(Rubí) Y no lo hiciste antes…

(Safiro) ¡Claro que no! ¿Cuándo  lo habría hecho?

(Rubí) Lo lamento

(S) No lo lamentes

(R) ¡ Y ahora estás aquí para siempre!

(S) ¿Y qué hay de ti?

(R) ¿Qué hay de mí?

(S) Estás aquí. Estamos juntas

[Tarareando] Hmm hmm hmm hmm hmm…

(Ambas)

Hmmm hmm hmm hmm hmm…

Hmm hmm hmm hmm hmm…
Hmm hmm hmm hmm hmm…
Hmm hmm hmm hmmm hmmmm…